| La
Raiz de los Acuña
(Spanish Version -
Not Translated into English)
La raíz de los Acuña está
en la Casa Real Visigoda. Posteriormente, a partir del año 1100
aparece en Portugal el Señorío de Cunha Alta con Fernando
Peláez. Su hijo, Lorenzo Fernández Da Cunha, es el primero en
usar el apellido. El poderío de los Da Cunha que van
estableciendo Señoríos uno tras otro, va creciendo hasta llegar
a ser los primeros caballeros del Reino de Portugal, pero el
poder y la ambición provoca disensiones entre Martín Vázquez Da
Cunha y el Rey. Martín se enfada y se va de Portugal
desnaturalizándose junto con varios de sus hermanos. Llega a
Castilla con sus hermanos, en donde el Rey les recibe con los
brazos abiertos y cambia el apellido Da Cunha por De Acuña. Así
pues, en 1396 vinieron a España, Martín, Gil y Lope Vázquez de
Acuña. Seis años después, Gil volvió a Portugal con gran
contento de su Rey y tras largos años con los descendientes de
Vasco Martínez Da Cunha y Esteben Martínez Da Cunha (que se
habían quedado en Portugal con todos los señoríos y bienes que
los hermanos mayores habían dejado) recuperó sus señoríos de la
Taboa y otros, dando lugar a las ramas de los Acuñas
portugueses.
Es probable que muchos Acuñas repartidos por el
mundo, especialmente en las Américas y Filipinas, provengan de
estos Cunhas portugueses. Martín, que era el mayor y el jefe de
la familia, fue el primer Conde de Valencia (primero Valencia de
Campos, después Valencia de Don Juan). En Valencia de don Juan
(Burgos) existe todavía el Castillo de los Acuña que era del
Siglo XIII y fué reconstruido por los Acuña en el XV. Es una
imponente fortaleza semiderruída. Actualmente hay una buena
polémica en Internet acerca de recuperar el nombre antiguo del
pueblo, Coyança.
Martín, gracias a las mercedes que le hizo el
Rey de Castilla, llegó a ser un importante Rico-hombre fundador
de las ramas de Escalona, Villena, Villanueva del Fresno,
Montijo, Puebla del Maestre, Alcalá de la Alameda, de la Torre
de Sirgadas, de la Puebla de Montalbán (hoy Frías), de Ureña,
Osuna, de Valencia de Don Juan, de Bedmar y de Requena. Todas
imponentes Casas tituladas, la de Villena, por ejemplo, es el
Marquesado más antiguo de España y tuvo una gran relevancia
durante los problemas dinásticos surgidos tras la muerte de Juan
II y Enrique IV.Los Acuñas debieron estar en primera línea.
Lope, del cual descienden los Acuñas andaluces (mi familia), se
sustituye a veces por Pacheco, Portocarrero, Cárdenas, Velasco y
Téllez-Girón, continuando con sangre de Acuñas estas viejísimas
familias que terminaban en hembras. Los descendientes de Lope
Vázquez de Acuña se dividirán en cuatro líneas principales: · La
del Conde de Buendía, de la que se derivará la línea natural de
los primeros Marqueses de Vallecerrato y la establecida en
Valladolid. De la de Buendía descienden los Acuñas de Baeza. ·
La de Pinto y Caracena, de la que se desgajará la de
Castrofuerte (hay un Virrey del Perú). · La de Falces, célebre
en Navarra. · La del primer Duque de Huete. conservando la
primera y la última el apellido Acuña, mientras que en la
segunda se adoptarán los apellidos Carrillo y Pacheco y en la
tercera el de Peralta. Ninguna tendrá la suerte de durar en su
representación masculina más allá del Siglo XVIII y solo por las
líneas femeninas se conservarán los títulos que ellas ganaron.
Finalmente comentar que cuando Carlos V viene a España reconoce
en 1520 la primera Grandeza de España en 20 Casas
correspondientes a 25 apellidos.
Dos grandezas corresponden a la
Casa de Acuña: El Marques de Villena, con el apellido Pacheco y
el conde de Ureña con el apellido Girón. A estos 25 les llama
"primos" y al resto "parientes". En cuanto al escudo de armas de
los Acuña, hay que decir que hay varios: · Los Acuñas
descendientes de Don Martín Vázquez de Acuña y de su mujer, la
Infanta Doña María de Portugal, Señora de Valencia de Don Juan,
entre los que figuran los Condes y Duques de Valencia, traen las
siguientes armas: En campo de sable, una banda de oro cargada en
el centro de un escudete de gules, sobrecargado de una cruz
floreteada de plata, y en los costados, de nueve cuñas de azur,
cinco en el diestro y cuatro en el siniestro. Bordura de plata
con cinco escudetes de azur, cargados con cinco bezantes de
plata puestos en sotuer, que representan las armas reales de
Portugal. ·
Los Acuñas descendientes de Doña Leonor de Acuña,
hija de Don Lope Vázquez de Acuña y de Doña Teresa Carrillo de
Albornoz y de su marido Don Juan de Silva, entre los que están
los Condes de Cifuentes traen estas armas: Escudo cuartelado. 1º
y 4º de gules con una cruz floreteada y vacía de oro. 2º y 3º de
oro con nueve cuñas de azur. Bordura de plata con cinco
escudetes de azur, cargados con cinco bezantes de plata puestos
en sotuer, que representan las armas reales de Portugal. ·
Los
Acuñas de la Ciudad de Baza, descendientes de Don Francisco
Vázquez de Acuña, traen las armas de éste en la forma que se las
acrecentó la Reina Doña Juana: Escudo cuartelado. 1º y 4º en
campo de oro nueve cuñas de azur. 2º y 3º en campo de azur dos
castillos de oro. · La familia que se apellida Acuña-Vivero trae
estas armas: Escudo cortado. En el primer cuartel, en campo de
plata las nueve cuñas de azur y la bordura de las armas reales
de Portugal. En el segundo cuartel, en campo de oro, cuatro
fajas de azur ondeadas. En jefe, tres ortigas de sinople puestas
sobre tres rocas. ·
Los Acuñas de Taverga (Asturias)
descendientes de Don Fernán Páez, Señor de Acuña Alta en
Portugal, nieto de Gutierre Peláez, Señor del Páramo de la
Foncella y de los descendientes de Don Martín, ostentan este
escudo que es el mío: ?En oro, nueve cuñas de azur con las
puntas hacia abajo, puestas en tres fajas de tres en tres.
Bordura de plata con cinco escudetes de azur, cargados de cinco
bezantes de plata en sotuer?. En cuanto a la forma del escudo
español, se ve de todo, por eso hay que decir que la oficial, la
auténtica, es una figura compleja que resulta de recortar un
rectángulo (de proporciones cinco es a seis) por un semicírculo
inscrito entre los dos lados mayores y el lado inferior. A mi me
parece, por su simplicidad, bellísimo.
See Next Article
|